Acoples: Dënver y “Totoral”

Pamela Cortés nos trae la reseña al disco de Dënver, “Totoral”, definido por la wiki de indie.cl como, otro acierto de los chicos de Neurótyka. Haz click y descúbrelo de inmediato.

Acoples: Dënver y “Totoral”

Por: Pamela Cortés. / Fotos: Hixaga, Gabriel Ebensperger y Ricardo Metayer.

Hace algunas semanas atrás, fue el esperado lanzamiento de Totoral, primer disco y gran debut de Mariana Montenegro y Milton Mahan, más conocidos como Dënver, el dúo de San Felipe, que está dando que hablar en el último tiempo.

Cuando uno trata de explicar en simples términos a Totoral, se viene a la cabeza cosas como folk, synth pop y hasta Supernova (en el buen sentido de la palabra). Es que cuando uno está en frente de tanto matiz extremista, a veces es difícil llegar a un término en común.

Comienzo a escuchar Anden 6 e irrumpe rápidamente Mariana cantando sobre la esperanzadora experiencia de partir. Y mientras eso ocurre, los sintetizadores merodean extrañamente algunas líneas de Kraftwerk. Es ahí cuando el acordeón toma la línea melódica que deja la voz, mientras Milton se apodera de su composición cantando Nuestros nombres escritos en boletos de tren…

El salto hacía Corazón Estacional, se convierte en toda una aventura. Entre la intro que recuerda a Muevan las Industrias de Los Prisioneros, sumado al vocoder a lo Cher de Mahan, mientras anuncia que tiene caramelo en la sangre y en los huesos. ¿Qué más pop que eso? También se huele algo de New Order hacia el fin de la canción.

Es con Miedo a toparme contigo, cuando Mariana Montenegro se convierte en una integrante de Supernova evolucionada. Letra de amor y desamor, acompañada de una voz casi quinceañera. Koko Stambuk al escucharla debió pegarse cabezazos en las paredes.

El disco completo descansa en una base electrónica, de baterías programas, las cuales en la mezcla fueron precisamente “plastificadas”, para emular ese sonido vintage que trae el disco por completo. Pero eso claramente no es impedimento para que se luzcan algunos tintes folk como en Conceptos, donde Mahan se luce con ese timbre de voz de trovador de los años 70’s. Y Montenegro cambia de giro completamente desde una quinceañera a una fan de Mazapán, que se complementa con la ayuda de Felicia, la bajista Espías que ayuda con el cello.

En Los Menos, unas de las canciones más logradas del disco, desaparece todo tinte electrónico de vista. A cambio de eso, sigue la dirección más folk que venía de su predecesora. Aquí muestran más cuerdas, el incesante acordeón y nuevamente Mahan con aires de trovador cantando que nunca a una chiquilla le he dado un beso.

El final del disco da una tripleta que representa todos los matices del disco. Por un lado tenemos a Los últimos veranos, en la cual aparece todo el disco destramado en una canción algo apocalíptica pero que en el fondo habla de amor. Luego, Corazón de Andrés, que no es más que la extrañeza del disco, que dura demasiado, y da la impresión que fue concebida como un experimento de Mahan.

Para terminar, la única pieza compuesta por Montenegro y que demuestra que su sentido baladistico es fuerte, ya que junto a su pericia con las teclas, puede llegar a componer sin tanto adherente electrónico.

Y bueno, después de estas once canciones, volvemos a pensar en el folk y el synth pop. Y para serles franca, es esto lo que traerán estos años, ya que definitivamente estamos en una etapa donde han vuelto los 80’s, pero recargados. Eso cosa de escuchar a grupos como Adrianigual.

Sin embargo, Dënver hace la diferencia con las interpretaciones. Si, Mariana y Milton no se destacan por ser afinados cantantes, pero son capaces de dejarnos a todos con un sentimiento positivo al escuchar su disco. Que aparte, nos regala composiciones que por más vintage que sean, suenan frescas y de mezclas de sonido pulcras.

Hay gente que habla de Totoral como un disco de dos post adolescentes en busca de algo. Y puede que tengan razón, en lo lírico claro está, ya que en lo musical todo lo tienen claro. Aún más cuando viene de un disco que gira –en gran parte- en torno a un  segundario y a veces silencioso acordeón, pero que sin duda se convierte en el hilo conductor de muchas de las canciones, ya que es en torno a él donde se pasean las bases rítmicas y melódicas de los sintetizadores.

Sin duda, otro acierto de Neurotyka.

5 Comentarios

  1. miguel sanfuentes dice:

    Una cosa chica: el cello que se escucha en el disco no lo hace Felicia Morales, sino Alejandro “Algo”. Es cosa de leer el booklet del disco.

  2. andrea dice:

    lejos lejos, la banda del año!!!
    dónde se puede conseguir su disco?

  3. nicolas dice:

    mu buen grupo tengo sus canciones pegadas ojala
    que puedan seguir experimentando y sakar algo nuevo mas producido…
    http://www.lastfm.es/music/la+banda+misma
    emerger!

  4. mp dice:

    miedo a toparme contigo fue la canción de mi verano

  5. evelyn peña araya dice:

    Son geniales, letras originales y “puras” que tocan algo adentro.
    mi favorita es los últimos veranos.

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