
Rodrigo Pérez nos trae una intima entrevista con Guillermo Alonso, a.k.á Coiffeur, quién se presentó en la ciudad de Santiago en el marco del FSS.

Coiffeur en FSS 2008: Sapere Aude!
Por: Rodrigo Pérez. / Fotos: Pamela Albarracín.
El cantautor Argentino, de 27 años, firma su renuncia a 5 años de conservatorio de música con la misma frase que escribe en sus autógrafos: Sapere Aude. La frase significa “Atrévete a saber”; e invita a “Tener el valor de usar la propia capacidad de pensar”. ¿Qué más se puede preguntar a alguien que dice todo en sus discos? Lo evidente, por obvio se calla y luego se olvida. Lo que viene a continuación empezó siendo una entrevista a Coiffeur, sin embargo -a tropezones con el pudor-, terminó siendo un retrato de Guillermo Alonso, el compositor atrás del nombre de fantasía, el hombre que se resguarda tras la aparente evidencia de su entrega.
En estos años has pasado por Chile, Uruguay y algunos sectores de Brasil ¿Cómo has sentido la experiencia fuera de casa?
En Uruguay me fue bien, fui varias veces, incluso toque en un ciclo de cantautores – y la verdad es que estuvo bueno-, pero aun no pude hacerme una imagen de la movida. Me da la sensación de que acá hay algo un poco más contundente, si bien es algo dentro el underground. Me da esa impresión, como que en Uruguay siento algo más disperso, si en realidad todavía no hay algo conciso. Yo llegué a Uruguay porque me invitó Dani Umpi a tocar como soporte en la presentación de su disco, y todos los lugares en que estuve fue un poco a través de él, y toqué en bares de gente conocida y esas cosas. Por eso, si uno llega de esa manera, no se si tengo criterio como para hablar de la movida en Uruguay ¿entendés?; porque a veces uno no sabe si supo conectarse con la escena del lugar o si realmente no hay una escena. Y si bien ellos tienen una cultura de cantautor, no sabría como explicarte esa discontinuidad que siento. Bueno y acá, siempre que vengo, me siento cómodo. La verdad ya tengo amigos y como que disfruto mucho viniendo. Me encanta. Y en los recitales también me siento muy cómodo, como que aquí hay una buena predisposición en la escucha, como que hay interés. Siento que me puedo llegar a conectar, como que se ha logrado siempre un clima en la fechas de acá.
¿Cómo sientes al público chileno?
Son así como muy… (sonríe entusiasmado y abre los ojos), yo no se si son mis amigos que gritan muy fuerte o es la gente que se muestra muy fervorosa, pero muestra que le gusta lo que le estás ofreciendo, y eso esta bueno. Eso va en los dos sentidos, por que de la misma forma que recibís el silencio y el respeto, después recibís los aplausos. Percibo que hay como un respeto, viste, lo digo en el sentido de que cuando alguien se sube sólo con una guitarra, como que la gente se predispone y se aventura a entrar en ese viaje. Eso es lo que yo siento.
En las presentaciones del año pasado tocaste casi integro tu repertorio en versiones más reposadas, aún de aquellas canciones reconocidas por su rapidez y urgencia… incluso una canción que no querías tocar ¿Responde esto a un cambio en particular?
Es verdad… y lo que pasa es que es un poco de todo. Un poco del momento personal y musical también. Es como que de alguna manera me estaba interesando elaborar otro tipo de cosas, que quizás se distancien un poco de lo que es el primer disco. Y bueno, voy más por ese lado, y el próximo disco también va por ese lado. Puede que sea como un punto de viraje.

En una entrevista -hace poco- dijiste que te sentías más ligado al punk que al folk, por la forma de pegarle fuerte a la guitarra
…Y esa es una entrevista vieja (risas)… justamente ahora me esta pasando lo que te decía. Lo que generalmente me pasa es que me aburro rápidamente, y lo que necesito es ir variando los temas un poco, entonces voy haciendo versiones de las canciones como para reencontrarme con la esencia. Necesito volver a encontrarme con la canción desde otro lugar ¿me entendés? para volver a conectar con lo que fue el germen. Pero es porque me aburre, me cuesta mucho repetir los temas de la misma manera que están en el disco, después de un tiempo me canso y debo buscarle una vuelta de rosca.
Pero en Argentina usualmente tocas con más gente, con banda de apoyo…
Nooo, en Argentina toco la mayoría de las veces solo y las menos con banda. En realidad toco con apoyo cuando se presenta una fecha que es como en escenario, más grande, o en alguna situación que me permita llamar a músicos, que serían Juan Stewart (ex músico de Jaime Sin Tierra) que es el dueño del estudio donde grabé, con Mariano Manza que es el que produjo el disco, con el hermano de Manza que tocó en el disco, y con Gabriel que es el otro que también estuvo en las sesiones del disco
Más allá de estos músicos ¿Te haces parte de una suerte de escena neo Folk?
Es medio complicado; porque, por ejemplo, yo antes tocaba guitarra eléctrica en una banda por ahí cerca de Morón (una comuna de la capital federal) y esa banda de repente era como una especie de comunidad que se conocía con otras bandas, en la que todos nos conocíamos entre todos. Y así todos tocábamos por la zona y se organizaban fechas entre las tres bandas, y cuando a mi me hablan de escena lo entiendo como de ese lado, de estar cerca de una comunidad con una forma de pensar o actuar parecida, un vínculo emocional, político y filosófico, por decirlo de alguna manera. Y a mi me pasa que de repente somos un montón en Capital (Buenos Aires) que estamos tocado todo el tiempo, pero no está esa vinculación; sabemos quienes somos, nos respetamos, pero no tenemos eso de compartir toda una experiencia de grupo… cosa que me parece perfecta, pues no tiene por que ser así y ser iguales y movernos en manada. Respondiendo un poco a la pregunta, yo no siento que seamos realmente una escena desde ese punto de vista. A lo mejor, si lo somos si uno quiere agarrar a las bandas y hacer una lista de gente que compone canciones y que sale a tocar un formato tirando a lo acústico, y claro, de esa forma es posible armar una escena, pero en el sentido que yo te comentaba no.
Y respecto del refortalecimiento acústico internacional, Sufjan, Devendra, José González…
Son todos gente que yo escucho y que admiro, pero yo no me puedo sentir parte de eso si ni siquiera comparto un idioma, entendés. José González y Johanna Newson fueron como los dos recitales que vi el año pasado que me parecieron superiores.

¿Qué te inquieta hoy artísticamente?
Que pregunta compleja (respira)… a mi por lo general lo que me pasa es que siempre me interesaron, desde adolescente que escuchaba bandas, sentirme atraído por las bandas que en cada disco presentaban como un mundo nuevo, y me encantaba eso. Me parecía súper estimulante. De repente es como algo que yo rescato, como mi juego creativo, me interesa reivindicar esa idea. Por eso me interesa que en cada disco haya una especie de cambio, una vuelta de rosca. Y de repente, a mi lo que me pasó con “NO ES” es que cuando yo estaba en el estudio y lo terminé de grabar, yo sabía que en ese momento iba a haber como un giro de volante abrupto y que lo próximo iba a venir con un cambio bastante grande. Y de hecho después de “NO ES” hubo todo un período que para mi fue (piensa, da una pausa) de alguna manera doloroso y un poco traumático. Es como que en un momento me encontré en una situación de decir “bueno… a mi lo que me esta pasando es esto… y tengo que lidiar y tengo que hacerme cargo de este cambio ¿me hago cargo o no?”. Y de ahí parte un poco el tema del disco, de no ser, del juego de identidades de ser y no ser, de “no es Coiffeur”. Había por ahí una cuestión así como de decir bueno, esto es lo que se hizo hasta ahora, pero a partir de este momento no me contiene en su totalidad. De ahí viene el juego que yo hago de reencontrarme con lo antiguo en mi presente, con las cosas que voy reformulando, como con las preguntas que me empiezo a hacer y la búsqueda que van detonando. Para traer el pasado, reformularlo y expulsarlo con lo que me esta pasando en este momento, con los conflictos presentes.
Sin embargo, en tus líricas se notan dudas, impaciencia, pero no precisamente conflictos incapacitantes o dolor…
Justamente eso es lo que yo te decía. Hace un tiempo leí una entrevista en que le preguntaban a Foucault por sus libros, y entonces él hablaba de la acción y del ser atravesado por la acción, y de cómo la acción a uno lo iba modificando. Y a mi me parece que lo que me pasó fue -un poco- eso. De repente hacer los discos es como tomar acción y que esta te impulse, hay que poner el cuerpo para recibir el golpe y que este te modifique. Y eso inevitablemente me fue llevando a otros lugares musicales, y también líricos, yo creo que con el próximo disco -para mi- va a ver un cambio importante. Pero una cosa es como yo lo vivo interiormente, y otra es, como vos escuchas el disco después, y capaz que digas “y bueno, no cambio tanto”… pues no sé como lo van a recibir los de más, pero para mi si fue un momento fuerte.
Con respecto al rumbo artístico que preguntabas, empecé a leer muchísimo, por que me sentí muy limitado en mi escritura, y todo este tiempo leí mucho, mucho; es que de repente me encontré repitiendo palabras y eso me hizo sentir muy limitado y no me gustó. A eso me refería hace un rato, a que la acción sienta un precedente: si yo no hubiera hecho eso, dos discos no podría decir “uy, me aburrí de usar esas palabras”, eso también te va comprometiendo. Y bueno me paso eso, también a nivel compositivo y armónico, como que tuve la necesidad de correrme un poco de donde venia jugando, de probar nuevas sonoridades, no en el sentido tímbrico sino en el armónico, es decir, melodías en las voces o acordes, y eso es lo que se dará como resultado lo que estoy preparando ahora, en lo que voy a empezar a grabar.
Da la impresión en tus letras que eres un tipo muy curioso en todas las expresiones artísticas
Me interesa. No tengo mucha capacidad para expresar así las ideas con claridad, me parece que hay gente que lo logra de una manera mucho más efectiva. Me interesa mucho el cine, me interesa mucho toda disciplina creativa. Uno siempre puede crear analogías entre lo que uno hace y lo que ve en otras disciplinas y eso como que te va enriqueciendo. Lo que hago simplemente es compartir mis inquietudes. Yo a través de este juego creativo voy buscando algo, cosas que me entusiasmen para después compartirlo. Si alguien de repente con eso que uno hace logra inquietarse y descubrir algo nuevo, ufff, es como lo mejor que puede pasar; pero yo no me puedo hacer cargo de eso, yo me hago cargo apenas de lo yo hago conmigo.

Lo comentaba por que usas múltiples referentes, como el latín o Foucault, con la misma naturalidad que hablas de montones de discos, películas o Fútbol.
Uhh, jajaja, en el fútbol soy muy malo, no me gusta demasiado. En este último tiempo, de vez en cuando, veo un partido, me interesó un poco, pero la verdad es que nunca me sentí muy atraído por el fútbol. En esa canción tiene más que ver con utilizar eso como un elemento para contar una historia y generar algún tipo de fricción.
Nunca -en tus discos- hablas en tercera persona, siempre en segunda…
Si claro, en realidad a mi me interesa abrir el juego, no cerrarlo, y si de alguna manera especifico el genero, se perdería. Y a mi en ese momento no me interesaba cerrarlo, sino que cualquier persona pudiera empatizar con la canción, en el sentido de decir “bueno, esta es una canción que se la canta alguien a alguien”, un hombre a una mujer, una mujer a otra mujer, quien a quien, o una persona a un objeto… también puede ser a un objeto que te sea importante. No sé, yo tengo un vínculo bien especial con los libros antiguos, me encanta encontrarme con una hoja desgastada, o en las ediciones viejas -por ejemplo- las letras están impresas con textura, como si tuvieran un relieve por la escritura con presión, como si pudieras ver la pulpa del libro y ¿por qué eso no puede ser –también- una especie de vinculo amoroso con el objeto, no?
Da la impresión de que el primer disco era cotidiano, enérgico e impaciente, del mismo modo que el segundo fue hogareño (incluso con referencias a la familia) aunque un poco más impaciente, nunca cayendo en emociones desgarradoras o dolorosas explícitamente…
De repente “Feriado”, que es el tema que habla lo del padre –que tampoco es tan literal, sino más simbólico, refiriéndose al padre interno-, me parece que es el punto donde entra el conflicto con el primer disco, donde entra una cosa de empezar a compartir con otro tipo de sensaciones. El primer disco (“Primer Corte”, Independiente, 2005) está más enfocado al enamoramiento, a la fascinación con el objeto en su primer momento, como cuando uno no le encuentra defectos. Me parece que el segundo (“No Es”, Estamos Felices, 2006) vuelve sobre el objeto, pero ya con una mirada mas reflexiva, que es el momento de justo después, en “Que Mala Suerte”, que es donde la paciencia se acaba un poco, jeje. Después de todo es una lectura mía de una canción o un disco, y no me gustaría que fuera la absoluta: yo creo en la subjetividad y mientras más lecturas se puedan hacer, mejor yo creo. Igual el disco que viene no va a ser desgarrador.
¿Cuáles son los contenidos que hoy por hoy te mueven?
En realidad, va a ser un disco en el que estoy explorando un poco el tema de la canción, pero desde un lugar como más sinfónico, con arreglos y esas cosas. No tengo demasiado claro que es lo que digo y no me interesa dejarlo claro. En realidad, repensando la pregunta, no me considero como artista. Tampoco un músico. Cuesta responder esto… Lo que me mueve es intentar superarme como persona… que complicado… lo que estoy sintiendo es que esto se va trasformando en una manera de concebir las cosas y luego reconcebirlas desde lo que encuentro de ellas desde fuera. De volver a enfrentar las cosas pero después de otro lugar. Lo que me moviliza es ir redefiniendo mi entorno, del mismo modo como me voy redefiniendo a mi mismo, en mis experiencias creativas. Es un ciclo, se me ocurre como un espiral como ir siendo e ir mirando las cosas de distinto lugar.
no es como mucho hacerle dos entrevistas a coiffeur en una misma revista en algo menos de un año?
que ondits? renuevense po cabros
bkn qe lo entrevisten dos veces, si coiffeur es entre otros artistas lo qe esta pasando aqui onda y ahora en Chile como a nivel Indie, y no se, al ser artistas Indies no tienen tanta cobertura en otras revistas como impresas onda la Paula, no se, la Sqp x D, onda igual bien eso po, tienen como una coherencia casi obvia con el espiritu Indie y con la Revista Indie.cl, me gusta coiffeur y me gusta qe esten como afiatando la relacion entre artistas nacionales independientes y el publico, ademas las fotos estan buenisimas, y nada, igual se les estan llendo algunos artistas y estan dentro como de un marco de artistas contados con la mno siempre, igual bacan, pero nosé seria la raja qe Los Ex o No sé, onda grupos que no tengan tanta cobertura por Paniko o Super45, pero nada, bonita entrevista, piolita ita e.e (bacanes las fotos)
concuerdo contigo alexis, pero resulta que junto a coiffeur vino félix, quien tiene una propuesta mucho más original, un disco mucho más bonito y nadie lo pescó.
onda, si era por promocionar artistas independientes, mejor haberlo entrevistado a él, para darle una oportunidad de mostrase y de conocerlo.
Me gustó Coiffeur…pero Feliz me mató. Que lata que nadie lo haya pescado. Es un tipo con música de sobra!
Perdón… FELIX…No Feliz jajaja
GRANDE COIFFEUR!!!!
y ojo con Félix de repente, que tiene mucho futuro!
Felix tiene unas letras increibles, pero en ritmo me quedo lejos con coiffeur! es seco.
Cruuje como cruje tu voooz (8)
Me encanta coiffeur!
Sus canciones dicen mucho =)
[...] Coiffeur en FSS 2008: Sapere Aude! Archivado en: Uncategorized — Etiquetas:coiffeur, fss 2008 — zuricato @ 3:39 am 2008, mayo 15 / indie.cl [...]
muy buen artista me gusta mucho lo malo que no tube la posibilidad de ir a verlo ni en antofa ni santiago too por la maldita pega pero en fin creo que tiene un buen futuro
haaa y saludos a la ogra que tiene el primer disco ,
me gustaria saber como comprarlo aqui en chile