Aperrados: La “Témpera”de Manuel García.

Felipe Oviedo e Isabel Guzmán son parte de las novedades de Indie.cl. Ambos fueron al lanzamiento del nuevo disco de Manuel García, “Témpera” y esto nos trajeron.

 

Aperrados: El heroísmo de la “Témpera” o Manuel García

Por: Felipe Oviedo. / Fotos: Isabel Guzmán.

Vengo caminando de vuelta de la feria, acabo de comprar 3 clásicos de la literatura universal a gamba cada uno, pienso en el comportamiento funcional de las palabras, pequeñas torres de greda donde humean cazuelas, y rimas, y tres acoples que se lamentan de una pobreza más valiosa que la vida misma. Una camioneta pasa a todo chancho como un tren a mi lado, llena de mocosos sucios como murallas, gritando, deshilachándose las mechas, acumulando mugre en las uñas.

De un universo similar a este se compone un disco llamado Témpera, que la noche del pasado sábado presentó Manuel García en el Teatro Oriente. Su esperado segundo disco atrae a un teatro lleno. Las entradas son numeradas. Con mi fotógrafa nos sentamos en la alfombra del pasillo. El show se retrasa, hace frío en Santiago, el teatro se repleta de escenas pulcras, las manos se esconden en los abrigos esperando llevarse su parte de esta historia.

La terrible canción número uno
El público empieza a impacientarse. Con media hora de retraso, a las 22:00, se apagan las luces, nos inunda la sensación de que nos reencontraremos con un sentimiento intimo que no sabíamos escuchar; García aparece como si todo fuera un ensayo -armado con su guitarra- interpreta primero cinco canciones que quedaron fuera de Témpera, canciones de amor, de amistad, y de muerte. Todos escuchan en silencio, hay un aire de junta entre amigos, él compositor sabe que su público no pasará rabias si parte con canciones que sólo conoce él mientras el rasgueo suene sincero, y cuente fabulosas historias mínimas. Un hombre de barba toma Coca Cola en el suelo, y lo saluda con la botella, García le devuelve una sonrisa. En un instante todos nos hemos vuelto cómplices por una noche.

Se me incendia la guitarra
Manuel García viene de cierto momento en la tradición de la canción chilena, cuando las voces no tenían más aspiraciones que la de cantar un pedazo de vida; de hecho interpreta “Luchín” de Víctor Jara, con tanta dedicación como respeto. A Manuel García lo influencia la existencia en un país que bulle historias de amor arrinconadas, y desgarros perpetuados en cités y soles que hacen hervir espaldas; increíbles maneras de escribir poesía en horas libres, entre montañas y desiertos.

Porque las canciones de García están llenas de crujidos de madera a medianoche, principios y finales tremendos, más el uso libre de la poesía y versos en función de la melodía. En “Catalejo”, el documental que explora las raíces de García como cantautor, vemos como le sigue las huellas a canciones escritas en la tierra, arrastradas al mar, volando en el filo de los faroles, tatuadas bajo cicatrices de hombres que no saben leer, que siguen flechas para perderse, que –suponemos- solo saben perderse.

Lo de García es el folclore, y también es el rock; es la insurrección a los tratados del poder artístico. Con su voz incorregiblemente afable, brinda un concierto absolutamente entregado, y lo hace memorable porque de alguna forma sabe que es un sobreviviente de lo que ya la mayoría cree que no existe. Afina la guitarra en silencio, confiesa que le avergüenza hacerlo, se toma su tiempo entre tema y tema. Cuando inicia el recorrido por “Témpera” hace un concierto lleno de momentos memorables.

En dos horas despliega atmósfera. Sus canciones terminan justo cuando empiezan a doler, una perfecta sinfonía se sitúa tras su voz: las guitarras hablan, el público calla. Se sube Diego Álvarez con su guitarra de Mecánica Popular, Maria Teresa Molina con el contrabajo y hay violines para acuchillar en los coros de “Canción y Plegaria”, una pequeña gran sinfónica desde Concepción.

Una luz roja lo cubre en “Témpera”. Le dedica “Ninguna Calle” al demonio y en “Piedras” la batería de Camilo Morales estalla sin piedad, Cerca de las once y cuarto se despide por primera vez, y luego vuelve al escenario para tocar sus antiguos temas, se sube Chinoy y hacen “Hablar de ti“, recuerda al “Viejo comunista” porque, como dice Redolés, acá todos somos comunistas. Termina con “El arado” de Víctor Jara, y se despide con un ‘Chao compañeros’.

Archivado con un alfiler
Es el fin de un concierto, todos están felices con la presentación. Manuel García hace lo que mejor le sale: rescatar la hazaña de la vida en canciones que no olvidaremos si es que otra vez nos quieren matar a todos. ¿A usted le parece heroico hacer cine en Chile? Le preguntaron una vez a Raúl Ruiz. No, contestó él, “lo que a mi me parece heroico es vivir en Chile, hacer cualquier cosa, comprar pan, o hacer canciones, aunque sean pequeñas” remató. Por eso, Témpera es -y seguirá siendo- un disco verdaderamente heroico.

7 Comentarios

  1. Don Michele dice:

    Excelente artículo. Hace un tiempo vi a Manuel García en vivo y es tal como se le describe, hasta su sensillez queda reflejada en el texto. Me sentí parte del público. Gracias.

  2. alternaisa dice:

    debo decir que no lo conocía, pero esa semana el mundo me invadió con manuel garcía.. y pensé que me iba a aburrir, pero no.. me gustó la buena onda, un lindo violín, luchín que es una canción que siempre me ha dado pena!, estuvo bonito.. pero me carga chinoy ejejje

    ^_^

  3. Nacho Carvajal dice:

    Excelente artículo compadre, no espero menos de Ud. Al parecer, el Sr Garcia, promete con sus letras y su rima cautivante y sin tapujos.
    no lo he escuchado nunca, pero si leo lo escrito en su columna, claramente el hombre se maneja sin asco.
    Felicidades compadre por su nueva osadia como ACOSADOR DE ARTISTAS, espero siga por esa senda que sin duda es una exquisitez que sólo los que saben, lo pueden sentir en la GUATA DE LA INQUIETUD.
    Abrazos.

  4. Juan Pablo Prado dice:

    buen articulo…creo que hasta los que escriben sobre manuel garcia se suben a su tren y viajan con el (y de pasadita nosotros)
    lo unico que falto fue saber si tempera es una vuelta de tuerca a lo que fue pánico. mas alla de eso solo felicitarte y envidiarte sanamente.

    nos vemos pronto

  5. hector paredes dice:

    por que no fui… me perdi ese concierto que como lo cuentan se vivio con mucha mistica.

    bien felipe…

  6. Pamela dice:

    Gracias amigo por tu articulo…gracias por saber plasmar en letras lo que sientes con la emoción.

  7. Tepitotepon dice:

    Excelente nota se agradece el trabajo men, Manuel es un tío que se nos aparece así, con su guitarra a palo en medio de esta tremanda sequía “musical” que nos rodea a diario en la Tv y radios del país
    gracias por el alivio compañero y larga vida a “los mecánicas “

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