Teatro: “¿Y quién no sabe cómo es un dragón?”.

“¿Y quién no sabe cómo es un dragón?” Una obra -de las mal llamadas familiares-, que en retórica pedagógica introduce al sujeto infantil en asuntos de política, mercado y militar. Oscar Saavedra en las teclas y Carolina Amos con el flash.

Ficción oriental: ¿Y quién no sabe cómo es un dragón?

Por: Oscar Saavedra. / Fotos: Carolina Amos.

Oriente es una región desconocida para un niño en Occidente, incluso dentro de la globalización en que nos encontramos. Otra cultura. Otros aspectos éticos de vida. Sin embargo, en esta obra infantil (o familiar) si se utiliza un concepto más genérico. Con toda la estética y cultura a que esto se refiera.

La obra, adaptada por Bret Fetzer del libro de Jay Williams y dirigida por Horacio Videla, trata de un niño, Han, un huérfano, que es el barrendero de la entrada principal de la ciudad de Wu, cuyo único amigo o acompañante es un chanchito llamado Ping. Es ahí, en esa entrada en donde el niño va conociendo diferentes personajes, cada uno de ellos sumamente llamativos para este ser carente de identidad y afecto; cuya ambigüedad visionaria, lo hace vulnerable, como a ratos soñador o fantasioso, añorando ser muchas cosas. Primero ve pasar a un mercader, quién lo convence que cambie sus pertenencias. Incluso, y aquí entra en juego el valor de la lealtad, cambia su chanchito por un fruto, cediendo a la ansiedad que, perfectamente, podría compararse con el consumismo; sin embargo, una afectuosa sirvienta, con un picardía e ingeniosidad, logra que le devuelvan a Ping. Enseguida entra a escena un portentoso capitán de ejército, a quién Han siempre observada por sobre una muralla ejercitar sus artes bélicas y marciales. Para continuar con la entrada en escena de una ermitaña que dice ser la dueña de ese territorio y exige a Han el abandono de su hogar, que es la ciudad de Wu, por ende la ermitaña -al principio- es mirada como la loca. Para finalizar con la entrada de los Jinetes Salvajes, quienes quieres adueñarse de la ciudad.

Así Han va conociendo el mundo de los adultos, a quieres quiere emular, a través de una admiración mediática y efectista. Todo lleno de símbolos y mensajes, que hilados por medio del lenguaje, la corporalidad y desplante escénico, como así la música que, mediante una asertiva simbiosis con las luces, logra efectos en al espectador o espectadores, que asombran o sugestionan. La música en sí es mística y/o mántrica. Ocupando instrumentos como el koto, que deslizan Oriente en todo su complejo lenguaje fonético.

Las artes marciales y la agilidad de los actores, que danzan sin baile, hacen reír a los niños como a ratos ver a un adulto abrir los ojos como aureolas gigantes, haciendo por momentos, sonidos como los del Street Fighter al golpear al contrincante (eso alude a una memoria colectiva). La obra entrando en un juego del tipo Matrix, lo que lleva consigo la admiración por las sobresalientes actuaciones. Aquí se destaca, la ermitaña, Carla Lobos, quien personifica de manera destacada los aspectos elevados y místicos de un Dragón, que se representan en ella por medio de la humildad y sencillez. Otro es Han, Álvaro Pizarro, que interpreta verazmente la ingenuidad y la ansiedad de ser muchas cosas a la vez. Pues es entre ellos donde se forman los climax de la obra. Mención aparte se la podría llevar El Mandarían, quién entrega ironía gestual y fónica. Cabe destacar, y vuelvo al principio, la escenografía que nos da el toque oriental en todo aspecto.

¿Y quién no sabe cómo es un dragón? Es una obra que nos muestra valores, fantasías, que en su mensaje oculto, nos da a entender los poderes políticos, económicos y militares, por medio de la ficción y la creatividad, con efectos que a ratos hacen volar, como también largos parlamentos que a los niños no les impresionan como cuando ven a un dragón gigante y todos dicen como Han: “Eso quiero ser cuando grande”.

“¿Y quién no sabe cómo es un dragón?”
Adaptación de Bret Fetzer, del libro de Jay Williams
Traducción: Milena Grass
Director: Horacio Videla
Asistente de dirección: Ana López
Elenco: Carla Lobos, Álvaro Pizarro, Gabriel Gana, Pamela Guzmán, Darwin Le Roy, Fernanda Márquez, Fernando Oviedo, Jorge Ortiz,
Diseño escenográfico: Luis Cifuentes
Diseño iluminación: Horacio Videla
Diseño de vestuario:Beatriz Zamora
Creación Musical: Alejandro Miranda y Daniel Marabolí
Productor: Mario Costa

Sábado y domingo 17:00 hrs.
Teatro UC. Jorge Washington 26, Plaza Ñuñoa
Entrada General: 4.000 pesos
Entrada niños: 3.000 pesos
Fecha de inicio de temporada:3 de agosto
Fecha de término de temporada: Fines de octubre

8 Comentarios

  1. Feña dice:

    Siempre reviso su revista para encontrar buenos articulos y datos, sobre todo en teatro, ya que me encanta.
    otro acierto fotografico por parte de Carolina, magnificas fotos, dan ganas de ir a ver el montaje que se ve muy bueno.
    saludos.

  2. ALe dice:

    excelente, el oriente siempre es tan atractivo, me dan ganas de verla. las fotos de carolina retratan una puesta en escena super atractiva también, felicitaciones a ella!

    sugerencia: podrían sortear entraditas al teatro, no, que son tan caritas…

  3. Katy dice:

    siii las fotos de Carola Amos son la rajaa!

  4. MILTON LEIVA dice:

    POLITICO-ECONOMICO-MILITAR…
    LA TRILOGIA DEL DRAGON OLIMPICO.
    iluminacion, musica incidental, escenografia y actuacion,un trabajo bien logrado…

  5. MILTON LEIVA dice:

    AH!, creo que tanto en oriente, medio oriente y occidente existen muchos jinetes salvajes con ganas de reventar el imperio…y estoy seguro que muchos niños se deben hacer jinetes por necesidad…eso…

  6. negra.- dice:

    Felicitaciones para la fotógrafa. Increíbles las fotos, espectacular la puesta en escena. Congrats. xD

  7. dami dice dice:

    yo opino que la obra es super buena yo que la fui a ver hoy día es super bkn y aparte las luces era todo tan fantastico emberdad era genial los felicito por la obra chao

  8. [...] de llegar del Mall Plaza, pero nada de compras, de una obra de teatro: ¿Y Quién no sabe como es un dragón?, de la Compañía [...]

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