
Nicolás Baeza trae algo mas que una reseña de discos. Sino que una genealogía crítica de la banda y su nuevo LP. Haz click y descubre de inmediato de que se trata el nuevo disco de los King of Leon.

Acoples: Kings of Leon – Only By The Night (2008)
Por: Nicolás Baeza.
Definitivamente los hermanos Followill ya no son los mismos de antes. Puede ser que mi tesis sea la más banal del mundo -si es que pudiera llamarse así- y el más manoseado de los clichés; pero no deja de ser cierto que Kings of Leon hace rato que esta transitando por otro camino, muy distinto al que estábamos acostumbrados a escuchar.
Desde que las malditas comparaciones los hicieran quedar en la suplencia del sideral de estrellas que encabezaron el revival post-punk a principios de siglo, en el que se nombró embajadores a Jack White, The Strokes y Black Rebel Motorcycle Club; los cuatro pastorcillos de Tennessee han estado inquietos de encontrar su propio sello, y al parecer la búsqueda deberá continuar por un tiempo más.
Alejados de la vieja fórmula del rock & roll sureño, crudo y visceral que los catapultó al estrellato con su florido y refrescante Youth & Young Manhood (2003), disco que no sólo les ofreció la venia del público, sino que fue considerado entre lo mejor del año por la ácida crítica; y de la magnífica secuela sónica del Aha Shake Heartbreak (2005), donde sacaron a relucir un variado espectro de influencias, que fueron desde Creedence Clearwater hasta Nirvana, pasando por Rolling Stones, The Clash, Ramones, New York Dolls e incluso Bob Dylan; hoy los “Hijos de Leon” parecen asumir casi imperiosamente una evolución que a ratos les queda bastante bien, pero que finalmente no es capaz de “movernos la patita” con tanto desahogo como en sus dos trabajos iniciales.
El cuestionado punto de inflexión en el progreso de la agrupación se concretizó en Because of Time (2007), disco que sacó a los Followill del sur del país yankee, los alejó de las camisas de leñador, las botas de cuero rancheras, el olor a Texas, caballos y rodeo; y los hizo cambiar por máscaras oscuras, pieles pálidas, chaquetas de cuero y Led Zeppelin. El resultado: un sonido mucho más maduro, elaborado, producido, magnético y sofisticado; que a diferencia de los anteriores (que eran desaliñadamente cool) explota otra veta del rock & roll, más vinculada a los seguidores de Jimmy Page o Lynyrd Skynyrd. Sin duda, es el trabajo de mayor calidad de la banda, con canciones de diferente factura; que van desde las reflexiones a U2 en Knocked Up; los vestigios preliminares en Charmer, Camaro y el himno Black Thumbnail; las baladas al estilo folkie en Fans, The Runner y Arizona; hasta la nueva propuesta rockera en McFearless, My Party, Trank y On A Call.

Con la intención de continuar la senda de su glorioso y debatido predecesor, los Kings Of Leon nos presentaron este segundo semestre su nuevo álbum, Only By The Night, hasta ahora el más bajo en la trayectoria de los oriundos de Tennessee. Claro, de la satisfacción de haber avanzado un largo trayecto en Because Of Time, hoy Caleb, Nathan, Jared y Matthew, se encuentran de nuevo perdidos en medio de la carretera. Y no se trata de una metáfora al azar; pues al final de cuentas Only By The Night deambula entre todo lo que antes habían cimentado, sin aportar nada más que la siempre impecable y desgarradora voz de Caleb Followill.
Con un comienzo espectacular en Closer, donde más que nunca en todo el disco cobró mayor atracción y atmósfera la esencia psicodélica y oscura que nos habían regalado en su Because Of Time, el desarrollo parece diluirse poco a poco en una facturación pop escasamente convincente. Es el caso de canciones como Sex On Fire (primer single), 17, Notion y I Want You, que descansan en raíces bastante endebles, y al final del día pasan inadvertidas y nos es difícil acordarnos de ellas. Use Somebody y Be Somebody, aparte de tener en común la alusión a “alguien”, nos recuerdan lo mejor de la tradición Bono-The Edge del Joshua Tree, y por tanto se salvan en el experimento popular que tanto temíamos. Crawl y Cold Desert funcionan por sí solas, y junto a Closer son lo mejor del disco. En la línea de los “bajones” de Kings Of Leon, Cold Desert es una pieza exquisita, y sólo es superada por la canción Trani del Youth & Young Manhood.
Créanme que no tengo nada personal contra el pop, al contrario, me declaro amante ferviente del buen pop; pero definitivamente a algunas bandas no les queda esa estampa; y es el caso de los Kings Of Leon.