
A continuación presentamos la obra de Matlop, conocidísimo de las lindes de indie.cl y de los antros alucinógenos y psicotrópicos-con-aire de Santiago. Un video que cristaliza una obra poética, bloggera y plástica. Un poco mística, si, pero también un poco alterada.

Videopoesía: Neuropoesía de Matlop.
Sobre el concepto de Neuropoesía.
Por: Cristián Arregui B.
En su blog, Matlop nos dice a que, a nivel instintivo, la Neuropoesía se entiende como “una masturbación o descarga psicológica” y, a nivel espiritual, como un “accidente metafísico”. Una u otra manera de comprenderla dependerá, nos dice, del “nivel de conciencia” del lector. Así es como comienza un juego de entregas y respuestas entre el autor y los receptores que en este caso no viene a ser simplemente un anexo a la obra de Matlop, sino un aspecto esencial de ésta. La razón misma de ser de Neuropoesía es abrir el espacio virtual para que se genere un viaje en espiral – de ida y de vuelta – entre el creador y los lectores, espiral cuyos giros son energizados por el feedback de cada comentario dejado en el blog. También podemos decir que cada Neuropoesía se encarga de iluminar ese momento en que la masturbación psicológica es a la vez un accidente metafísico, llevándonos a un estado intermedio desde donde el azar se puede ver como epifanía, posibilidad que se da en cuanto volvemos a las líneas esenciales y sencillas de la vida, a lo maravilloso de lo obvio y a la sabiduría del sentido común. Neuropoesía es una superficie, pero tan pulida que se convierte en espejo. En este espejo, el lector proyecta su propia obviedad y/o su alegría de ser.
Neuro-poesía es nombre compuesto que se relaciona con nociones artistico-terapeúticas como Psico-magia (Jodorowsky) y Bio-danza (Rolando Toro), por nombrar algunas. Estas se vinculan entre sí no sólo por la invención de un nombre a partir de la conjunción de dos términos de distinto origen epistemológico, sino también por ser maneras de actualizar conocimientos y disciplinas que han existido desde siempre, pero que se hacen nuevas con el hecho de rebautizarlas y darles un nuevo estilo. Esto supone por un lado una estrategia de resignificación y de posicionamiento cultural y, a la vez, una respuesta a necesidades reales de la gente, en una época en la que emergen por doquier relecturas y actualizaciones de antiguos saberes. Neuropoesía, claro está, no constituye un sistema de desarrollo tan completo como el de los ejemplos nombrados, pero sí comparte en su gesto más efímero, la autoconciencia con respecto a los mecanismos de síntesis y comunicación de sentido. Neuropoesía vuelve su atención sobre el hecho mismo del dibujar como acto que en la infancia precedió al discurso verbal. Matlop sabe y transmite el saber de lo que significa en profundidad “hacer monitos”, como los que el escolar crea en las páginas trasera del cuaderno, mientras el profesor explica materias de poco interés para el niño (interior). Toma la experiencia, la re-significa al valorarla según criterios interiores y la entrega. Los lectores se hacen amigos cómplices de estos dibujos inscritos en la inocencia desobediente. En esta complicidad, lo que empieza a importar no es tanto el mundo interior del dibujante ni tampoco el contenido de cada entrega, sino sobre todo la manera en que ese contenido se coordina en la obra en construcción común que es cada Neuropoesía comentada. No peca de grandilocuencias ni pretensiones artísticas: Neuropoesía quiere ser un don que se confía de igual a igual, una invitación para todos y cada uno.

Dentro de la historia del arte y la literatura nacional, tenemos como un antecedente directo de Neuropoesía al Quebrantahuesos de principios de los años 50’, diario mural hecho por Parra, Jodorowsky, Lihn y otros, con recortes de periódicos de la época y expuesto a la entrada del restaurante Naturista de Santiago. Se trata del recorte y la composición azarosa, de la coordinación intuitiva de fragmentos pre-existentes que sirven para transmitir un mensaje que adquiere sentido en la exposición pública. El Quebrantahuesos es, a su manera, terapéutico. Le interesa la risa del espectador, la distensión social y, con ésta, la apertura a otros modos de asumir la cotidianidad. Neuropoesía, como hemos visto, trabaja una complicidad análoga con el lector. Los mensajes que incluían las primeras Neuropoesías hechas en papel, eran justamente recortes de diarios, frases que se coordinaban poéticamente con dibujos regidos por lo inconciente y lo intuitivo. Paulatinamente, los mecanismos de confección se fueron adoptando al formato blog y a la elaboración digital, y las frases pasaron a ser recortes de conversaciones o pensamientos nacidos de los encuentros y lecturas del autor (recordemos que además es un camino que el mismo Parra seguirá en la confección posterior de buena parte de sus escritos y artefactos). Pero Matlop se distancia de lo que en general ha sido la poética antipoética parriana, en el hecho de que no es la terapia de la risa lo que principalmente le interesa. Si bien Neuropoesía llama también a “vivir el día sin ilusiones”, apunta a orientar al lector a una experiencia esencial con la vida que logre conectarlo, en esa atmósfera de simpatía y calidez expresada en los dibujos y el amarillo, con dimensiones luminosas y sanadoras del alma. No es la ironía ni la maestría en el gesto desconstructivo lo que le importa (etapa ya superada, por lo demás, en la historia de la literatura y el arte chileno). En lo que refiere a gestos poéticos, Matlop sigue más bien la huella del que es tal vez el discípulo más aventajado de Parra: Alejandro Jodorowsky, maestro indiscutible en el arte de sostenerse en una cuerda floja entre la tomadura de pelo y la enseñanza espiritual.
En su particular estilo, Matlop, antes de trabajar según criterios puramente subjetivos, prefiere integrar en su obra los conocimientos de producción y recepción del diseño: Quiere que cada Neuropoesía llegue a sus lectores para que éstos las acepten e integren en su vida diaria, como algo bello y útil. Por esto nos alegra la noticia de que esté en proceso una edición impresa de Neuropoesía, que completará de otro modo el camino ya iniciado en el blog. Cuando llegue a manos de los lectores, éstos la podrán tener en sus casas como si se tratara de un objeto especialmente diseñado para acompañarles en la cotidianidad y a la vez recordarles que cada día puede ser transformado por la creatividad y la alegría. Neuropoesía es un juego para sanar.
Si te interesa saber más de la edición del próximo librobjeto de Neuropoesía que incluira un dvd con material audiovisual, que editorial Corriente Alterna publicará pronto visita su sitio: http://corrientealterna.cl/?page_id=8 o en via un mail a: edicionescorrientealterna@gmail.com
Neuropoesía de Matlop
Video: Cabeza Rota.
+ Links:
http://neuropoesia.blogspot.com
http://es.youtube.com/user/neurofilms
yuhu
buena mati!
Esa horrible y maravillosa bestia que llamamos Posmodernidad no es para nada infalible y ha sabido errar terriblemente. Su peor cría, la más fea y necia de todas, es el Videoarte. Y “Cabeza rota” no es la excepción: imágenes predecibles recargadas de clichés y seudo-poesía. Surrealismo básico para receptores impresionables. Nada de provocación ni estética ni política. Pose, sólo pose. Digo yo, ¿no?
querido Matlop
eres el neuropoeta de nuestro tiempos
sin duda
cuida eso si de transformarte en religion
keep hungry
keep foolish
a tus pies
TManfred, querido compatriota, si en un mundo de inconstancia artistica declaras al videoarte como una fea cria de la posmodernidad malentiendes el sentido rupturista de la misma. a veces basta con atacar desde el mismo punto desde donde se basa la necesidad. A mucha gente como tu se le olvida que la premisa del arte es comunicar, y “Cabeza Rota” comunica. Si buscas poesia banal ligada al “excentrico” arte de lo clasico ya esta todo dicho. Me encantaria saber como las imagenes de este video son predecibles y, si lo son, quiero que me invites a pasear por tu cabeza… saludos!
Me encantas matlop, todos los días deberíamos escuchar a nuestro corazón y hacer lo que nos hace felices, pq así haremos felices a los que nos rodean.
Un millón de besos peque!
PD: lo que propone matlop va mas allá de lo que la cabeza ve.
me gusta tu filosofía jeje
especialmente tu secreto de la sabiduría cósmica
besitos!