Cine: Vicky Cristina Barcelona.

Del póster, de la última película de Woody Allen, a la atracción vs. el amor, el entorno y los personajes motivados por estos sentimientos, nos cuenta Bruce Gibbons.

Cine: Vicky Cristina Barcelona

Por: Bruce Gibbons.

En numerosos paraderos de micro de la capital podemos ver afiches de la nueva película de Woody Allen, que muestran a tres de sus personajes con la apariencia de tener los ojos cerrados, sin rastro de la protagonista. Se ven quietos y disfrutando del momento, que es lo que suelen hacer durante la película, a diferencia de quien en el póster no sale, cuyo rol es bastante más antagónico. ¿Por qué? Porque es Vicky quien nos enseña que en este filme no estamos frente al goce de un sentimiento llamado amor, sino ante la brutalidad de la atracción y cómo ésta nos lleva a hacer lo que hacemos que nos convierte en quienes somos.

¿Pero quiénes son estos personajes que vemos durante 96 minutos en el cine, o cuando pasamos cerca del paradero? En el póster: Cristina (Scarlett Johansson), María Elena (Penélope Cruz) y Juan Antonio (Javier Bardem); y Vicky (Rebecca Hall) fuera de él. Vicky y Cristina se conocen hace un buen tiempo, y deciden viajar de Nueva York a Barcelona para quedarse un par de meses donde una conocida. Conocen a Juan Antonio, un seductor pintor que buscará tener a las dos en su cama: plan rodeado de tiros y aflojes hasta que aparece su ex mujer, la explosiva y psicótica María Elena. A raíz de estos encuentros las dos chicas norteamericanas se encuentran expuestas a cuestionar sus puntos de vista sobre el amor y el futuro, todo durante ese verano en Barcelona.

La ciudad no se presenta como un personaje más del juego dramático, lo cual es una verdadera pena. Se siente que el director no supo aprovechar bien los espacios, quedando como espectador con ganas de ver más del entorno en el cual la historia se desenvuelve. Es más, vemos muchísimo de Oviedo y poco de Barcelona.

Otro -que no aparece en el póster- no es realmente un personaje pero sí juega un rol muy importante: el narrador de la historia, que en ningún caso sobra. Nos va contando partes de la historia con una supuesta altura de miras, para que entendamos la confusión y las motivaciones que mueven a los personajes a hacer las múltiples cosas que llegan a hacer por ese sentimiento que presentan como amor.

Repito: lo que vemos como amor no lo es propiamente tal, como puede desprenderse también de las actuaciones fabulosas y no tan fabulosas en la película. Tenemos a una juguetona Scarlett Johansson y a un hypersexualizado Javier Bardem, con personajes que funcionan a pesar de no ser totalmente tridimensionales. Sus motivaciones son el placer y el disfrute de los múltiples enamoramientos que la vida les presenta, sin tener claro Cristina si le gusta dónde está parada, mientras que Juan Antonio sufre en cierto modo al mostrarse como un incomprendido. Existe entre los dos actores la química suficiente para que sus personajes funcionen y se vean creíbles, a pesar de no encontrar en ellos amor del auténtico.

La María Elena que crea Penélope Cruz será probablemente uno de sus personajes más recordados, aunque quizás más por la bulla mediática que tuvo la actuación en cuestión. Está bien armado el personaje, aunque no creo que sea para tanto. Lo que sí es cierto es que el personaje está planteado de tal manera que, sin él, la película no tiene la fuerza para que los personajes, y nosotros, cuestionemos lo que nos pasa. De todos modos, no es un personaje tan querible como uno quisiera en una mujer relativamente fatal, llena de pasión y desamor a la vez, pero de que logra llamar la atención, lo hace.

Otra que no es muy querible, para cierta gente y no en mi caso, es la protagonista: Vicky, interpretada por Rebecca Hall. La película se sustenta silenciosamente en ella, la que no sale en el poster, quizás por este mismo motivo. Como espectador se puede sentir cómo ella poco a poco se roba la película, con su sutileza y diferencia con los demás actores en juego. Vicky está próxima a casarse y se involucra a regañadientes en un enredo amoroso que no le conviene, con una naturalidad del tamaño suficiente que nos lleve a odiarla envidiosamente (tiene a varios locos por ella, invitándola a vivir vidas cómodas o apasionadas; tiene donde elegir). Es Rebecca a través de Vicky que nos lleva a pensar qué haríamos nosotros en su lugar, o simplemente criticarla con un sentimiento de dominio de nuestra opinión, al encontrarse ella en aquel punto entre la atracción y una decisión de conveniencia. Es en ella encontramos nuestro lugar dentro de la pantalla.

Sentirse identificado con un personaje no es siempre tan común en una película de Woody Allen. Lo anterior, sumado con todo lo que entretiene el filme, lo convierte en una propuesta bastante atractiva para gente que nunca ha visto una película de él, y en un muy buen rato en el cine para sus admiradores. Quizás no es la mejor de sus obras, ya que tratando un tema realmente vemos otro, sin gran novedad técnica (a pesar de ser en ese aspecto impecable) y con un final que pareciere ser hecho sin mucho pensar: pero si tomamos la atracción como punto de encuentro entre los personajes, tendrá mucho sentido dicho final.

Del póster a la atracción versus el amor, el entorno y los personajes motivados por estos sentimientos que a veces vienen juntos y muchas veces se oponen, llegamos a ver la película como un todo: imperfecta pero satisfactoria. Un filme que recuerda un mensaje claro que nos transmiten muchas veces los grandes personajes de Woody Allen, que entre el juego que se crea entre la pasión y el sentimiento no hay nada peor que creer sabérselo todo. 

FICHA TÉCNICA
Título Original: Vicky Cristina Barcelona 
Dirección: Woody Allen 
Guión: Woody Allen 
Elenco: Rebecca Hall, Scarlett Johansson, Javier Bardem, Penélope Cruz, Patricia Clarkson. 
EEUU/España, 2008, 96 min.

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3 Comentarios

  1. el final es de lo mas pensado pues, igual que en match point
    ahi esperabamos la justicia divina que parece llegar y al final se desvanece
    aca esperamos que la gringa rompa con su vida y se libere de los yugos sociales
    pero algo pasa y las cosas no son como se espera que sean
    llega una loca con una pistola y nos funa todo
    esa es la gracia creo, desarticularnos, jugar con las expectativas que se nos han creado luego de cientos de peliculas tipicas joligüdenses donde la logica y la coherencia siempre triunfa
    pero en la vida no siempre es asi
    buena pelicula de woody
    que chori que es contar los finales

  2. Excelente actuación de Penelope Cruz cada vez nos muestra como ha ido madurando en la personificación, y la profundidad de sus personajes, y bueno Woody Allen nos tiene acostumbrados a ese cine irónico y lleno de detalles, además que mejor que Barcelona como locacion, hay que puro verla!

  3. Ro dice:

    la película es una lata. Allen perdio el encanto

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