Srta. K: La groupi.

Karen Hermosilla, nuestra fiera de las teclas, escribe sobre el ponceo groupi -medularmente groupi- en Valparaíso.

Srta. K: La groupi (o la perversión del beso)

Por: Karen Hermosilla.

Ayer salí  y me fue bien. Siempre me va bien. Es muy entretenido ser feliz. Parece que sufro y gozo como si la vida me perteneciera. Tengo problemas (por la envidia de corazones estrechos y acobardados) con esto de estar viva, y estoy segura de que los tendré cuando esté muerta: vampira, fantasma o animita. Yo prefiero seriamente la última, pues me creo santa. Una santa de los valores más olvidados. Una cancerbera de las pulsiones más extremas y milagrosas. Y me resulta, y tú lo sabes, porque pegadito viene eso de ser santero y volverse loco. Algunos creen incluso en la intuición… y terminan por hacerle caso a los oráculos y a los elfos.

Ayer lo pasé  bien con un niño de 16 (Bob Patiño, mi vecinito Rude Boy) que tiene unos dreadlocks naranjos natural y un cuerpo firme, delgado, como el de una muñeca nueva. Obviamente, no pasó de un par de reggetones bien aturdidos, interpretados vehementemente, como desesperado intento por transformarme en una adolescentucha satánica y pokemona, poniéndole color con esos besos absurdos y urgentes. Luego, un serbio con los ojos redondos petroleros, y una piel obscura como un desierto en la noche. Alto, bastante sorprendido por lo que le deparó su destino romántico por unos segundos. Finalmente y con la clara convicción de que el amor es una ilusión, comencé a bailar con mis amigos, con quienes hay un desafío filosófico y no corporal, hasta que mi tonto corazón, se hundió seco en el rostro de un lituano-alemán llamado Askan. Era un fenómeno de hombre. Y, por lo tanto, era también cotizado en el mercado de las castas. Estaba “en la misión” Un Techo para Chile y era diseñador industrial, jugaba rugby, y usaba un paño rojo en la cabeza. Jugaba con él coquetamente y se cubría la boca. Ahí parecía un anarquista ruso bombardeando el Kremlin en plena Perestroika, y con la pura mirada asiática boreal hacía arder a los cosacos McDonald’s. Las apariencias engañan y las fantasías me calientan. Pero llegado un momento, paré, como si se tratara de una realidad virtual donde al ganar el máximo puntaje se cae en cuenta de que se ha conseguido llegar al límite de la poncietud.

Elevada a diosa poncia milenaria veo el vacio, el “tan lejos tan cerca” de la relación hombre-mujer, mujer-mujer, hombre-hombre y todas las demás variantes gracias a la cinematográfica de Almodóvar y las clínicas estéticas. Y entonces: “me voy”, que estés bien, cuídate y pucha, quizás por Facebook, “amigo”. Y listo. Sin manchas de sangre, ni olores a mierda, ni ternuras matutinas, ni peleas de madrugada, ni infidelidades, ni frustraciones, ni locura temporal, ni ilusión temporal. Soldado que arranca sirve para otra guerra.

Eso fue ayer. Hoy de nuevo lo pasé bien, quizás mejor. Hasta que te vi. Entonces decidí irme. Rauda y veloz como un témpano meteórico y furioso, dejando un halo de escarcha derritiéndose a mí paso. Tú  con un grupo, todos oscuros como una noche con boca de lobo. Antes lo pasé bien, como te contaba. Bailé como una loca con Tonino. La Marilyn le gritaba “Tonino car’e toni ¡Tonino car’e toni!”, desafiando nuevamente a los start con desenfadado vozarrón. Estaba Ilabaca. Ya veía que volvía a hacerla callar horrorizada con un “guatona culeá”, y yo contestándole que “acá todas somos esbeltas”, como ocurrió en el concierto de Álvaro Peña. Es que algunos snobs, aunque sean managers para Latinoamérica y el Caribe, jamás entenderán lo que es el punk-rock. Luego, entré a la Radio Placeres, donde aún me soportan (y los que no, se quedan piolita) y saludé a todo el mundo. Subí detrás del escenario del Teatro Mauri y me encontré con todos chupando. Muy repatuda me lancé con un “¡A manyiare Tonino!”, y él me abrazó como si me conociera de años y me empezó a contar sus memorias. Jajajaja. Una pinta de  típica periodista groupi. Y ahí está mi maldición. Que no es la pinta, es la médula.

Alguna vez fuiste un personaje público realmente interesante (mucho más que un político, o mejor dicho, un “operador político laguista”) y era ahí cuando yo me derretía por ti. Por tu anfetaminado discurso, por tu ron de cuneta, por tu chaqueta de escolar mediocre y vagabundo. Olvidaste que no hay que perder el estilo. Partiste mal con eso de los pólar que mandaste hacer como genial idea para las Escuelas de Rock. No te diste cuenta que uno puede hacer hasta la presentación del libro de Lagos, pero mientras se siga vistiendo como un pordiosero o saliendo disfrazado de Tatú en el pasquín más ondero del planeta se sale incólume y redituando beneficios insondables.

Nos besamos muchísimo. Mmm, Tonino es el hombre más increíble del mundo. Más que Adanoski y su picomagia, más que Jorge González y sus apretones afrodisiacos en la cintura, más que tú, ciertamente. Y no hablo por el tamaño del pene (haciendo la excepción con el niño genio de Santa Sangre) porque, como te habrás dado cuenta, estoy relatando experiencias perversas en la dimensión del beso y el romanticismo pusilánime de los pajeros salvajes.

¡Qué  onda que tiene ese Tonino Carotone!: “Por qué voy a creer yo en el amor, si me traiciona y me abandona cuando mejor estoy”, o cuando se disculpa a sí mismo porque es un simple “campesino” (cover de José Feliciano), y aparece mi padre con su cara de huaso y entiendo que Tonino es nada menos que Un Hombre. Buen libro ese de la Fallaci.

Quizás primera vez que beso a uno. Y más lo pienso después de los tórridos ósculos con Bob Patiño, el menor de edad, que me enseñó que un cuerpo duro y plastificado de limpio, es menos interesante que el corroído y barsa de un ser humano con las contradicciones resueltas, porque esas dudas maracas quedan para los pendejos calamaros.

Fue eso y me fui. Salí de detrás del escenario del Teatro Mauri y volví a entrar por la puerta principal en busca de los amigos de siempre. Bailé con una punki deliciosa, de pelo rojito como la manzana pendenciera, le lamí sus hombros hasta que, comenzando Sonora de Llegar, decidí irme, pues había sido suficiente. Terminar el concierto casi con ataque de asma, completamente desnudo mi torso, y con mis pertenencias siendo agitadas en círculo en símbolo de total y completa ausencia de sentido, y mi heroísmo, que siempre va más allá, los atraques con Tonino, mis braguitas y el deleite de sus dientecitos separados como los de Madonna o Luis Miguel.

Ya saciada, luego de ser la groupi, y de las caricias lésbicas y subversivas con mi punki pokemona old school, viniendo hacia afuera, te vi como un cuervo entre más cuervos. Todos oscuros y acomplejados, urdiendo un plan macabro trazado en coordenadas similares a La venganza de los nerds. Corrí despavorida, casi con terror, y en la avenida Alemania me metí al negocio de los “nerudas” para comprar cerveza. Tanto ajetreo me hizo sentir sed. Pero un tipo que se hizo pasar por un mafioso líder, papión máximum, el acorazado de los saques, me ofreció su protección. MALDICIÓN. ¿Por qué? ¿Por qué me persiguen los licantropus? ¿Los homínidos neandertal, los patriarcas absurdos que se creen que ellos mismos constituyen una estructura capaz de contener algo? ¡Cagás, qué se han imaginado! Le compré una chela, y se la pasé diciéndole que no me webiara, que se pegara los gomazos, que si tenía pa regalarle yo a él un copete, también tenía para irme y para comprar drogas sin su inmundo asistencialismo, y me dijo indignado una frase similar a “había una vez” para contarme un ridículo mito, una hazaña imaginaria y fome. Entonces, eyectada por la soledad, me subí a un taxi hasta la calle más antigua de Valparaíso, para escribirte y contarte todo esto. Espero aprecies mi honestidad. Yo de la tuya, funcionaria, simplemente ya no me fío.

18 Comentarios

  1. O dice:

    a ratos me supo a mierda :)

    interesante

  2. en la tele eminem le mueve el culo en la cara a alguein, en mi mano un pan con mantequilla y en el velador un tazon de estos con los signs del zodiaco, “libra” y trata de describirme… las weas… entre todas estas cosas y la estufa a parafina q ya mme tiene mareado, encuentro este articulo..articulo biene del latin artis y culo … el arte del culo. q mas bello?? señorita k casta y devota como la marca q auspician los venegas… me parce por decirlo menos bastante interesante ( como para agregalre algo mas al coment anterior con taaanto contenido) al final no entendi si era hombre o mujer, pero me encantó no entenderlo. relata mucho.. con un ápice de odio por algo.. no se .. ese odio por el mundo de algunos panketas…si calificarla como tal, entiendame ud dama mia y no me etuiquete como un licantropo tanpoco, q para eso triller y esa wea de crepusculo ya hicieron bastante. q bonito leer cosas asi… ” q bonito” q rosada la wea…
    esa cascada ebulliente de osculos torridos que ud describe tan bien… q cosa mas rica y valdía y como espanta ese espiritu errante de la soledad q uno ama y odia, ese fantasma es pero q la muerte q es una puta caliente como dice don nicanor…. pero q se le va a hacer… si somos todos unos embutidos de hombre y bestia.

  3. Kathrina dice:

    Es por decirlo menos “interesante” como dijo el de arriba (q no es Dios sino el tipo laconico q escribio primero). Leer que es lo que tiene que decir una persona tan webeada y abiertamente promiscua y abierta en todo lo amplio de la palabra abierta. Mezclado con rock y léxico que es en la mayoría de los casos, grato, y funciona, pq hace a algunos lectores pensar “esta chica tiene cerebro”. Y puede que asi sea, chica con cerebro y rock es sinónimo de gloria y noches de triunfo (lo se). Pero nena. Hay cosas que suenan cool hasta cierto punto, luego es “demasiado” y desde ese punto todo empieza a cabriar, y tu texto con la mitad d la información podría haber sido delicioso. Pero se transformo en un platillo cargante y pesado que me causó una gastritis cerebral. Demasiado de todo, rimbombancia all over, hermetismo, exceso de metáforas, aluciones politicas innecesarias, datos irrelevantes, extrañisima redacción, a ratos incomprensible y la historia en si se transformo en una novela de softporn barata y posmoderna que me sonó a exceso de tele y neoliberalismo más que a algo más cercano a algún tipo de forma de expresión. Por que en verdad para historias poncias existe fotolog.
    Usa tus talentos escriturales, tu guapidad hard rocker y tu espiritu groupie en algo que valga la pena nena, algo más, no se, me tinca que puedes hacerlo mejor en tu escritura y en tus salidas nocturnas. O no se. quizás esto mismo, más licuado, me lo tomo igual. Pero asi como esta, me sobrepasa.

    Intenté que mi critica fuera lo más constructiva posible, ojala sirva de algo, sino pico.
    Espero leer alguna otra futura columnilla anyway.
    Bye.
    K!

  4. POBRECITO MORTAL¡¡¡
    ayy chimuelo, con razón existen temas como “ay cariño no me trates como un niño¡¡”

    besitos oltugeder.

  5. buenísimo.

    oscar saavedra

  6. aa. era niñita¡¡

    en fin

  7. Roberto Doveris dice:

    Jajaja, pocas veces me anima la noche de Valparaíso. Pocas veces me anima Valpo, en realidad. igue así y pásala bien!

  8. Marcela dice:

    Me aburrì en la mitad…

  9. richi dice:

    trying too hard honey!

    a veces menos es mas ;)

  10. ñeee dice:

    Harto chanta el escrito, parecia gonzo pero malo.
    mejor lea libros y luego escriba
    salud

  11. Carina dice:

    sin una critica contundente, lei un poco mas de la mitad y, en fin, danos algo mas interesante si te gusta escribir.

  12. Felipe dice:

    No entiendo por qué algunos llegan a la mitad…
    Yo he leído tres veces esta columna, está muy buena.

    Un beso Karen, hoy te leí en El ciudadano, esa no estaba tan, tan buena, pero igual interesante.

    No vemos.

  13. cristina vergara dice:

    la mayoria de los puntos estan expuestos ocmo deberian,quizas en las citas y ciertos fragmentos se pierde la cercania de un “supuesto” lector de “supuesta edad” que no familiariza ciertos codigos,mas aun si las lineas se extienden con el mismo canal,y ahi ya el lector promedio se nos fue y perdio el hilo y ya quizas ni quiera seguri leyendo porque “xuxa,que onda,no entendi,me perdi,que escribe raro ella ah?”
    personalmente lo encontre re bueno,algo repetitivo pero es problematica de estructura.
    humildemente solo eso,saludos y esperare algo mas q leer de ti =)

  14. Shot! dice:

    ElblogdelaFeña
    La antipatia de la juvetud perdida me causo una sonrisa, gracias por eso.
    Ahora, raudo voi al water a vomitar, temo sufrir un caso de toxicofobia.

  15. Ignatius J. Reilly dice:

    Quieres ser como Hunter S. Thompson, pero en Valpo y con la mierda de los perros vagos de fondo. No te resulta. A ratos pensé que estaba leyendo a Fuguet y sus carretes ochenteros con Matías Vicuña y la brasileña de la Cassia. Llegué hasta el 25% del texto y no seguí leyendo. ¿Para qué? Otra niñita más picá a chora que probó las mieles del puerto y que baja de su regio departamento en el Bellas Artes para carretear con los sshi shiper locos. No, paso por hoy.

  16. JAJAJAJ. se supone que no debía contestar. Pero las especulaciones de los resentidos y frustradotes que no leen pa más remate, son obsenas como su corta visión acerca del mundo.
    Soy porteña y ni cagando vivo en depto. Qué vergunza me da la envidia, o la miseria de andar escribiendo comentarios llenos de suposiciones.

  17. Penta dice:

    ¡Que reviva la momia ciega!, y se lleve a cualquier parte a todos estos que extraviaron en el mapa la ubicación de los cien acres del infierno.

    PD: Oh si, que metafóricamente rebuscado soy.

  18. Barbarocker dice:

    Me recuerda al libro beatriz y los cuerpos celestes …
    me gusto tu articulo saludos
    mistery girl

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