
Federico Zurita y Gabriela Lobos asistieron al montaje de la Compañía Tiatro, lo que vieron y pensaron, a continuación.

Teatro: “2010 Instrucciones de Uso”
Por: Federico Zurita. / Fotos: Gabriela Lobos.
La acción dramática de la obra 2010 Instrucciones de uso, de la compañía Tiatro, puede ser descrita diciendo que un grupo de actores se reúne en torno a un asado para esperar la llegada del bicentenario de Chile. Tal acción, por tanto, estaría definida por aquella espera que, a diferencia de como sí ocurre con la espera de Esperando a Godot de Samuel Beckett, no se manifestaría de forma tan evidente como la inutilidad de la inacción. Decimos que no lo haría de forma tan evidente; sin embargo, el punto de llegada sería, también, algún tipo de inutilidad, algún tipo de sin sentido que, en este caso, tras la inacción de la espera, buscaría evidenciar la precariedad de los pilares míticos del relato de la historia de la cultura nacional. Veamos.
Tal relato, en el caso de 2010 Instrucciones de uso, llegaría a escena a través del más inútil de los actos definitorios de la chilenidad: el asado (inacción por excelencia, pues no es más que la espera del ennegrecimiento de la carne muerta sazonada con sal). La espera, entonces, experimentaría un desplazamiento desde la inacción hacia la acción, a través de la representación de momentos significativos de nuestra historia de la cultura, incluidos héroes y villanos, como Prat, O’Higgins, Allende y Pinochet, llevando sus discursos a una impostura y a la consecuente disolución de las verdades históricas; sumados, ellos, a los héroes y villanos de teleseries, dibujos animados y Youtube. Estas representaciones definirían a los personajes como actores, pues, en la espera del bicentenario, actuarían y (tal como Vladimir y Estragon esperan a Godot, en la obra de Beckett, para que le otorgue sentido a sus existencias sin sentido) buscarían empaparse de sentido como componentes de una institución llamada Chile.
De esta forma, la realidad se evidenciaría como una representación, donde las verdades responden a la relatividad del poder del símbolo (o del poder de los responsables de la formulación intencionada de los símbolos). Tal constatación llevaría a la acción dramática a cuestionar la legitimidad de las representaciones que se desarrollan al interior de la obra y, de paso, a poner en duda la representación que la misma obra constituye. Se evidencian, así, diferentes niveles de puestas en escena que, luego de constituirse, quiebran sus límites para confundir lo que antes creíamos un contorno.
Esta estructuración es capaz de evocar diferentes obras: aquellas, por ejemplo, que desmontan la idea de representación para convertirla en el espacio de la realidad y discutir acerca de la constitución de ésta. A saber, La vida es sueño de Pedro Calderón de la Barca, Los negros de Jean Genet, Seis personajes en busca de autor de Luigi Pirandello, Saverio el cruel de Roberto Arlt y Cristo de Manuela Infante. Esta fórmula, pensando en la belleza como la ocurrencia de hechos no esperados por el espectador (es decir, peripecias), constituiría una revelación en quienes asistan a las funciones de 2010 Instrucciones de uso (aun con la repetición de ciertos elementos de los modelos ya señalados, con otras motivaciones discursivas, por cierto), pues respondería a una forma eficiente de formular un posible sentido: el sin sentido del orgullo nacional y la fragilidad de las verdades impuestas por una sociedad polarizada e injusta.
2010 Instrucciones de uso de Compañía Tiatro.
Dirección: Mauricio Quevedo.
Duración: 1 hora 15 minutos.
Elenco: Andrea Pelegrí, Esteban Cerda, Pablo Mois, Juan Francisco Olea, Juan Pablo Troncoso y Gonzalo Venegas.
Fecha: desde el 18 de junio hasta el 12 de julio.
Lugar: Teatro Lastarria 90.
Horario: Jueves a sábado 21:15 hrs. Domingo 20:15 hrs.
Precio: Entrada general $ 3.000. Estudiantes y 3ª edad $ 2.000. Jueves populares $ 1.500.
excelente las fotos!!