Stgo a mil: “Ernesto” o la deconstrucción de las bases de la nación.

Cuando las re interpretaciones están de moda en el Festival de Tearo Santiago a Mil, Manuela Infante (la directora de obras como Prat y Cristo) nuevamente rompe con lo establecido para presentar uno de sus trabajos. Re escribe una obra con casi 200 años de antiguedad y además se da el lujo de cambiar su presentación. Un imperdible del Festival.

Teatro: “Ernesto” o la deconstruccion de las bases de la nacion.

Por: Federico Zurita.

La compañía Teatro de Chile presenta en la Sala Sergio Aguirre el montaje “Ernesto”, una adaptación libre del texto del mismo nombre escrito por Rafael Minvielle en 1842. La revisión de esta obra, con ciento sesenta y ocho años de antigüedad,  a cargo de la dramaturga y directora Manuela Infante (Prat, Juana, Narciso y Cristo), intenta deconstruir los posibles ideales nacionalistas y libertarios presentes en el texto de Minvielle, quien escribe influenciado por las propuestas ideológicas del romanticismo europeo que desembarca, con gran aceptación, en las jóvenes naciones americanas del XIX.

En la obra de Minvielle, Ernesto es un soldado español que ha venido a América como parte del Ejército Realista para refrenar los movimientos independentistas, pero que decide pasarse al bando chileno, pues considera que la causa libertaria es justa. Años después Ernesto regresa a España para reunirse con su amada Camila, pero su entorno más cercano le prohíbe la unión con su prometida, pues es considerado un traidor. Esta historia, montada en 1842, representa, según Domingo Faustino Sarmiento (por la época: destacado crítico teatral, futuro autor de Facundo y posterior presidente de Argentina), el espíritu libertario individual, rasgo propio del romanticismo europeo que en la América decimonónica constituye una metáfora de la libertad nacional. Es la existencia de este espíritu lo que el montaje de la compañía Teatro de Chile intenta disolver.

La obra de Manuela Infante está protagonizada por cinco miembros de una compañía con el mismo nombre de la agrupación a cargo de esta obra. Los personajes, en tanto, poseen los mismos nombres de los actores que los representan. Esta agrupación ficticia ha preparado la obra “Ernesto” de Rafael Minvielle, pero suben al escenario a explicar las razones que impiden llevar a cabo la función de la obra que han tardado meses en preparar. Los personajes que debían montar la obra, tras la imposibilidad de hacerlo, relatan la acción dramática de ésta, desplazando la representación desde lo dramático hacia lo narrativo. De esta forma, las palabras constituyen signos que, en palabras de Derrida (el padre de la deconstrucción), se realizan en ausencia del objeto que representan, por tanto, actúan en un contexto diferente al original. La misma obra de Minvielle montada en 1842, aunque esencialmente dramática, ya eran un acto de palabras realizadas en ausencia de los hechos que se buscaban representar simbólicamente. De esta forma, el montaje de este 2010 es un relato del relato.

En esta formulación de actos de lenguaje, del espíritu libertario sólo conocemos relatos. En una lógica estructuralista diríamos que los hechos son la causa de aquellos relatos que buscan representarlos (llamemos a esta causa, siguiendo a Derrida, el centro de la estructura), y estos relatos, los de la obra de Minvielle y los del montaje de la Compañía Teatro de Chile, serían un efecto de esa causa (la estructura en torno al centro). Sin embargo, en una lógica deconstructivista, que es lo que el trabajo de la compañía de Manuela Infante propone con esta “muñeca rusa” de representaciones, la posibilidad de que sólo podamos acceder a los relatos y no a los hechos nos sugeriría que los relatos son la causa y los hechos el efecto, pues es en base a los primeros que podemos saber de los segundos, ya ausentes del signo. El espíritu nacionalista y libertario sólo es conocido, entonces, a través de relatos y ya no a través de hechos.

Pero el objetivo en el modelo deconstructivista no es simplemente invertir las estructuras, sino anularlas, que es precisamente lo que realiza “Ernesto” en su versión 2010. Esta desarticulación se confirma al constatar que ni los hechos ni los relatos pueden ostentar siempre la condición de causa, por tanto el espacio de la causa queda vacío y la estructura que se creaba en torno a una idea central de nacionalismo y libertad se disuelve. La compañía que, dentro del espacio de ficción de la obra “Ernesto”, se proponía representar la obra del mismo nombre, toma conciencia de que sólo posee palabras y que el espíritu que la nación ha esgrimido como cimientos de su estructuración se ha disuelto.

Ernesto, reescritura a cargo de Compañía Teatro de Chile de la obra del mismo nombre de Rafael Minvielle.
Dirección: Manuela Infante.
Compañía: Teatro de Chile.
Elenco: María José Parga, Juan Pablo Peragallo, Nicole Senerman, Claudia Yolin, José  Miguel  Jiménez.
Fechas: 5 al 10, 13 al 16, 21 al 24 y 27 al 31 de enero.
Horario: 20:00hrs.
Sala: Sergio Aguirre.
Precios: $ 5000 General $ 3000 Estudiantes y Tercera Edad.

Un Comentario

  1. Cevah dice:

    Ojalá que el próximo año este igual de bueno

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